lunes, 27 de abril de 2009

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El duende del bosque
me ha robado las palabras,
y la inspiración,
y las ganas de gritar.
Maldito cabrón,
que se ha llevado
sin permiso
los mordiscos
de mi lengua.

3 comentarios:

Sam Sayer dijo...

Hay que estar más atenta.
A mí se me va en trenes
que pasan cada diez minutos,
y veo como se convierte en humo
y pinta el cielo de gris oscuro.

David dijo...

Malditos duendes ladrones, que nadie te quite las ganas de gritar.

Dara dijo...

Si quieres te presto a Pombo para que le ladre hasta que se muera de miedo y te las devuelva.




¡Miau!